Lo que es hoy el vasto departamento de Loreto ha sido una región habitada desde los inicios de su poblamiento por una gran diversidad de tribus que lograron un pofundo conocimiento de las especies de sus respectivos entornos.
Se sostiene que a la llegada de los españoles a América se difundieron por la selva Amazónica como por el resto del continente diversas enfermedades exógenas –como la
malaria– que diezmaron la población indígena o al menos reduciéndola ostensiblemente. En esta época llega
Francisco de Orellana, quien salió de la ciudad del
Cusco con una expedición organizada por Francisco Pizarro. Tras una escala en Quito, avanzó hacia la selva y descubrió el
río Amazonas el
26 de agosto de
1542.
La
corona española no logró imponer su dominio en la región como lo hizo en los Andes. El territorio era parte del
Virreinato del Perú: Pertenecía
de iure a la
Real Audiencia de Quito desde
1563 y en esa calidad pasó a ser parte del
Virreinato de Nueva Granada. Durante todo este periodo, sin embargo, el territorio no logró imponerse
de facto desde
Quito sino que incluso los misioneros
dominicos y
franciscanos partían a
evangelizar a las diversas etnias desde la ciudad de
Moyobamba, que pertenecía a la
Real Audiencia de Lima, esta presencia eclesial fue además la única presencia significativa en el llano amazónico de los españoles entonces y aun hasta fundada el Estado republicano.
En
1802, se formó la
Comandancia General de Maynas y Quixos, separándola de la audiencia quiteña y aunándola nuevamente al Virreinato del Perú.
Durante la Colonia, la capital de este vasto territorio fue
Moyobamba, actual capital del departamento de
San Martín.
Entre
1885 y
1907, se desató la
Fiebre del caucho, rompiendo con el ostracismo del periodo anterior debido al abandono de las misiones. Fue una época tanto de bonanza para los caucheros como de semi-
esclavitud para varios grupos indígenes durante la cual
Iquitos se erigió como el puerto fluvial más importante de embarque de materias primas para su exportación. La Fiebre se vio detenida por la aclimatación de árboles de caucho en
Asia y colonias
europeas.
Hoy día, las reservas de
petróleo dan a Loreto perspectivas favorables para su desarrollo, así como el desarrollo intensivo del turismo ecológico y de aventuras